Reunión de Mujeres

Mayo 22, 2005 at

Por: Eugenia Pérez

Del dia 3 al 5 de Junio, participé con mi compañera Fidelina Espinoza en una reunión que fue organizado por el Instituto Pan Valley. La actividad se realizó en el rancho Wonder Valley, un lugar muy bonito lleno de árboles, plantas y montañas donde puedes admirar un paisaje muy bonito y los amaneceres claros y bellos. Un lugar diseñado para relajarte, para olvidarte por un rato de la ciudad y del estrés que vives en un día común de tu vida.

Por primera vez, gracias al estar trabajando en el Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño, tuve la oportunidad de participar en un evento donde me involucré con mujeres de diferentes países, con culturas diferentes.

Estuvimos mujeres indígenas de Oaxaca, Nativos Americanos y Hmongs. Fue una experiencia nueva para mí porque nunca había participado en una reunión que a su vez fuera como unas vacaciones donde no te preocupabas de que es lo que vas a cocinar hoy de que tienes que limpiar la casa ni nada de eso, porque alguien lo hacia en lo que tú tomabas el entrenamiento.

Aunque a decir la verdad, el dejar a mis hijos para estar en esa reunión me hacía sentir triste porque no los había dejado antes por varios días. Pero me decidí a ir porque me interesa aprender.

Tuve una buena experiencia. Hablamos sobre nuestra cultura y removimos cosas del pasado que me hicieron recordar todo lo que mis padres me enseñaron y la educación que me dieron. Me siento muy orgullosa de mis tradiciones y puedo decir que tuve la fortuna de tener una niñez muy feliz.

Al escuchar las historias de mis compañeras, hubo una de ellas que me conmovió al contar que tuvo una niñez muy dura. Tuvo que trabajar desde muy pequeña para poder sobrevivir. Ella en lugar de jugar con muñecas o juegos comunes de niños se la pasaba trabajando y cuando tenía tiempo de jugar ella lo hacía con olotes (olote es lo que queda después de desgranar la mazorca) porque no tenía una muñeca con que jugar y eso lo usaba como un juguete.

Aunque en nuestras costumbre es común trabajar desde muy niño, pude ver por medio de esa histora lo triste que es el destino de los niños indígenas que pierden su niñez en los campos de cultivo y esa época maravillosa de la vida que no regresa jamás.

Participé en esta reunión con la esperanza de aprender cómo poder ayudarme como mujer y a su vez poder ayudar a mujeres de mi comunidad en muchos aspectos de la vida. Apoyo las cosas que las organizaciones hacen para crear un cambio en la vida de la mujer sin olvidar su costumbres y cultura.

Se tocaron varios temas muy importantes, una sección habló sobre las costumbres de nuestros pueblos y al estar escuchando me dí cuenta que los Hmong tienen algunas costumbres parecidas a las nuestras a pesar de que Oaxaca se encuentra a miles de millas de Asia.

No encontré algo en común de la cultura indígena y la cultura de los Nativos Americanos, pero lo que me gustó mucho de ellos fue su música y que ellos conservan con mucho respeto todo lo espiritual y ellos hacen ceremonias por separado los hombres de las mujeres.

Pasé un fin de semana muy bonito donde aprendí varias cosas muy importantes que espero poner en práctica . El Instituto Pan Valley sigue realizando reuniones y eso es bueno porque nos da la oportunidad de seguir aprendiendo cosas que benefician el desarrollo de todas nosotras las mujeres indígenas.

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