Lejos de su tierra devastada por la “guerra contra el narco”, Cipriana Jurado continúa su lucha por la justicia

Octubre 20, 2011 at


Ciudades fantasmas, familias enteras asesinadas, menores que en lugar de aprender matemáticas o historia en las escuelas conocen primero cómo tirarse al piso para evadir los tiroteos, pequeños negocios bajo constantes extorsiones y padres que lloran a sus hijos desaparecidos. Los números y las historias en Ciudad Juárez, Chihuahua, así como sus alrededores, hablan de dolor y muerte.

Desde hace más de seis años, los juarenses se encuentran atrapados entre la brutalidad de los narcotraficantes, y las violaciones a los derechos humanos por parte de la policía y el ejército, sostiene Cipriana Jurado Herrera, primera activista de derechos humanos que recibe asilo político en Estados Unidos.

Cipriana Jurado Herrera es una mujer robusta y de fortaleza visible, sin embargo, admitió durante su gira por varias universidades de California, que la situación en su ciudad natal y a consecuencia de su involucramiento en la Defensa de los Derechos Humanos desde hace 20 años, ha cambiado completamente su vida, al igual que la de miles de personas.

La muerte es un asunto cotidiano en Ciudad Juárez desde hace mucho tiempo. Sin embargo, los asesinatos de mujeres –muchas de ellas trabajadoras de la maquila- se incrementaron en 1993 durante la administración del gobernador panista Francisco Barrio Terrazas (1992-1998), cuando al frente de la Procuraduría de Justicia Estatal estaba el General Arturo Chávez Chávez.

Desde que el mandatario mexicano Felipe Calderón Hinojosa emprendió la guerra contra el narcotráfico al inicio de su mandato en el 2006, las consecuencias en la fronteriza Ciudad Juárez son más que preocupantes: 200 mil juarenses se han refugiado en Estados Unidos a causa de la violencia, hay 7 mil niños huérfanos (muchos de ambos padres), y alrededor de 8 mil asesinatos se suman a la desorbitante cifra nacional de 50 mil muertos.

Desde hace dos décadas, Cipriana Jurado, como trabajadora de la maquila comenzó a participar en la defensa de los derechos humanos. Al recrudecerse la violencia y los asesinatos, varias vidas han sido cegadas. Ella se enfocó en documentar 93 casos de Feminicidios y exigir al gobierno el esclarecimiento de los mismos.

Cuando Calderón mandó a las tropas a Ciudad Juárez los ciudadanos pensaron que su presencia pondría fin al estado de zozobra y violencia desatado por la operación de los carteles de la droga. Sin embargo, ocurrió lo contrario. La sociedad civil quedó en medio de una guerra ciega entre militares, policías y narcotraficantes. Los juarenses comenzaron a ser sujetos de secuestros, extorsiones y agresiones por parte de los cuerpos del orden, muchas veces con la excusa del combate al narco.

Los casos más conocidos que reflejan el saldo mortal de la llamada guerra contra el narco son los asesinatos de los 15 jóvenes acribillados en Villas de Salvárcar cuando se dirigían a una fiesta, los asesinatos de las activistas Susana Chávez, Josefina Reyes ( con ella también se fueron 6 miembros de su familia), Marisela Escobedo Ortiz, profesores, estudiantes y líderes campesinos. Muchos más buscan refugio en otros países en calidad de asilados políticos.

En el 2008, Jurado Herrera fue detenida por oficiales de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) que no portaban identificación ni orden de aprehensión después de que se manifestó públicamente en contra de la militarización de Ciudad Juárez. Las amenazas de muerte y el hostigamiento continuaron después de que fuera dejada en libertad.

A mediados del 2010, después del brutal asesinato de Josefina Reyes quien también era una activista pro Derechos Humanos, además de su amiga personal, Cipriana Jurado decidió salir de Ciudad Juárez junto con un hijo de 19 años y una niña de 8. Oficialmente, ella y su familia recibieron asilo político en Estados Unidos, el 6 de junio de este año, siendo el primer caso de asilo a una defensora de los derechos humanos por temor a persecución del Ejército Mexicano.

Del 19 al 23 de octubre, Cipriana Jurado, realizó una serie de conferencias por California, con el apoyo de la Asociación de Programadores en Español (APE) y el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB). Incluyó conferencias con estudiantes y académicos del Departamento de Estudios Chicanos del Pitzer Collage. También fue apoyada por las oficinas de Radio Bilingüe en Oakland y el programa radial Pájaro Latinoamericano KPOO 89.5 FM, de San Francisco.

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