El Gran Muro de Washington
Rufino Dominguez
Vice-Coordinador General del FIOB.
El mentado muro de Berlín cayó y fuimos testigos de esto. Este muro no fue más que una cosa artificial inventada y construida por los hombres en el poder de esa región para perpetuar su permanencia en esa posición. Por varias décadas, diferentes administraciones en el gobierno de los Estados Unidos de Norteamerica (EUN) combatieron con toda la energia para criticar y derribar ese muro. Durante esta llamada “guerra fria” los EUN, enviaron tropas armadas a muchos paises identificados como “comunistas” por el gobierno en turno, haciendonos creer que esto era con el fin de contener el avance rojo comunista y protejer la seguridad nacional de este pais.
Ahora que esta guerra fria se ha terminado con el colapso del muro de Berlin y la desintegración de la Unión Sovietica, se han buscado nuevos enemigos para culparlos por los problemas económicos y sociales de este pais. El nuevo papel de enemigo se le ha asignado a los immigrantes provenientes de los paises pobres y especialmente a los trabajadores migrantes sin documentos provenientes de México. Ahora resulta que nosotros los trabajadores indocumentados nos hemos tranformado en la nueva �amenaza� para la seguridad de este pais.
Sin embargo tenemos que ser claros. Nosotros los trabajadores migrantes indocumentados no hemos venido a este pais con la intención de acaparar dinero o tierras sin tener que trabajar�todo lo contrario. Nosotros vendemos nuestra fuerza de trabajo, que es lo �nico que tenemos, a un precio muy bajo y hacemos el trabajo que nadie de este pais quiere hacer por un pobre salario mínimo de $4.25 la hora. Aquí, en los campos agrícolas de California, es donde estamos trabajando arduamente nosotros los que supuestamente robamos al estado de los beneficios sociales.
Esta de moda entre todos los políticos, Democrátas o Republicanos, atacar sin fundamentos a los trabajadores migrantes en todos los medios de comunicación. Estos mismos políticos no sólo hacen declaraciones p�blicas sino que incluso proponen y promueven leyes despiadadas con las que se propones acabar con el problema de los “ilegales”. En este ambiente hostíl contra los trabajadores migrantes se edifica un nuevo muro, mucho más vergonzante que el muro de Berlin, entre México y los Estados Unidos; un muro que yo nombraría “El Gran Muro de Acero de Washington”. En la construcción de este muro en la frontera con México, se emplean las tecnologías más avanzadas, sistemas de luces ultramodernas, monitoreo computarizado, incremento en el número de patrulleros de la “migra”, y más y mejor equipo para este personal.
Las consecuencias del levantamiento de este muro fronterizo que muchos han llamado “el muro de la tortilla” han sido devatadoras para los trabajadores migrantes. El n�mero de abusos, tanto físicos como verbales, ha incrementado dramáticamente para todos aquellos que intentamos cruzar la frontera para buscar el pan de cada día, y el trabajo que no tenemos en nuestras comunidades de origen.
La militarización de la frontera y el incremento en la cooperación entre la policia con la migra, son signos del inutil esfuerzo de los políticos conservadores egoistas de querer tapar algo tan grave como la pobreza con medidas de odio y racismo. Este gobierno ha gastado millones de dólares cuidando sus fronteras, cuando ese dinero se puede emplear en crear trabajo en las principales zonas de expulsión de trabajadores en México y en otros paises. La despreciable ley 187 del señor Pete Wilson, marca sólo el inicio de las grandes batallas en contra de nosotros los pobres, y esta batalla va para largo.
Ciertamente cada pais tiene el deber y el derecho de cuidad sus fronteras, pero no se deben usar métodos discriminatorios y represivos. Tampoco se debe de culpar a los “indocumentados” de todos los problemas que aquejan a esta sociedad, ya que eso es injusto e ilógico.
Los gobienos de Washington D.C. y de Sacramento deben reconocer que: a) no podrán detener el flujo de migrantes y el tráfico de drogas, por la pobreza que impera en los paises del Tercer Mundo y en muchas partes de este pais; b) no deben dar apoyos económicos, ni políticos a gobiernos corruptos que tienen nexos con los carteles de la droga como en el caso de México; y c) estos gobiernos deben apoyar a fundaciones p�blicas o privadas con recursos financieros, para que a tráves de estas se puedan crear empleos en México, especialmente en las zonas más marginadas trabajando muy de cerca con organizaciones de la comunidad y las no- gubernamentales.
Mientras que no se considere como acabar con el hambre y la injusticia como causa principal de la migración, esta continuará sin importar que se construya un muro que llegue hasta el cielo.




