El Precio del Norte
Mixtecos viven en la Intemperie en Salinas, California
Por Miguel Zafra
La reciente crisis económica que se esta viviendo en México, es una de las catástrofes más grandes de su historia moderna, y aunque afecta a toda la población en general sigue siendo aún más dolorosa para los indígenas oaxaqueños.
Los mixtecos sin ninguna manera de poder vivir en nuestras tierras y el abandono total por parte del gobierno estatal y federal, crea condiciones tan difíciles que nos empuja de la manera más brutal a salir de nuestros pueblos para no morir de hambre. Como resultado, la migración masiva que ahora ya no son solamente los jóvenes los que vienen, sino también los mayores de edad y hasta niños, exponiéndose a toda clase de injusticias, tales como la extorsión y la explotación. Esto empieza desde que salimos de nuestras casas hasta llegar a nuestro destino, dándose de la misma manera al regreso de este viaje.
De este lado de la frontera las cosas pueden ser peores con la gran fuerza que está tomando el racismo, pues ya no son solamente las persecuciones que se hacen por parte del Departamento de Inmigración, sino por la policía y hasta agrupaciones civiles anti-inmigrantes. En estos tiempos, venir a Estados Unidos como indocumentado es mucho más difícil que antes desde la entrada en la frontera hasta donde la gente se encuentra trabajando, poniendo a los trabajadores en un plan clandestino y por demás peligroso. Tal es el caso de los compañeros mixtecos que viven en los campos de cultivo de fresa en Salinas, California.
En un pequeño valle con escasos árboles y cubierto en su mayor parte por tules a causa de lo pantanoso que es el lugar. A simple vista desde la distancia todo se ve normal como si nada pasara, pero a medida que se va adentrando comienza a verse o a descubrirse algunas personas viviendo en pequeñas casitas improvisadas con pequeños pedazos de plásticos y madera, tarimas en el piso para no estar completamente en contacto con el lodo cuando se acuestan. Como si fuera poco el dueño del terreno los está desalojando, sin lugar a donde ir ni dinero para pagar un refugio, el campo donde trabajan tampoco ganan lo suficiente debido a que la fresa esta en mal estado. Los pocos que tienen trabajo ganan entre diez y quince dólares al día, lo cual les alcanza solamente para un poco de comida. Estas son las condiciones difíciles que viven nuestros hermanos mixtecos en la mayoría de los campos en Estados Unidos.
El FIOB llegó a la zona, el 13 de junio para analizar la situación y ver de que manera se podía resolver el problema. Se escribió una carta dirigida al dueño del terreno para pedir una semana más de tolerancia para que los compañeros puedan quedarse mientras encuentran un refugio de emergencia. Esa misma tarde el FIOB se trasladó a San José, California para exponer este caso ante el cónsul mexicano pidiéndole ayuda para el refugio de los compañeros. La respuesta que obtuvimos fue que no había fondos suficientes para la cantidad que se necesitaba, solamente ayudaron con $300 dólares, dinero que será utilizado para el refugio.
La comunidad de Santa Cruz Rancho Viejo radicada en Santa Cruz, California brindó su ayuda incondicional, y se comprometió a hacer llegar donaciones consistentes en comida y medicinas y objetos de primera necesidad, así como también pedir ayuda a organizaciones caritativas.




