Editorial: Minuteman, una basura social

El sonado grupo Minuteman Project son paramilitares, fanáticos, racistas y extremadamente nacionalistas, parecidos a los llamados guardias blancas existente en varias partes de México. Es un grupo de ignorantes que no ven más allá de de sus propias narices, y no entienden los problemas sociales que originan la migración. Porque este fenómeno existe y existirá mientras no se mejoren las condiciones económicas en las áreas rurales y en las ciudades, ya que la gente emigra para sobrevivir y escapar de las corrupciones e incapacidades de los gobiernos latinoamericanos, incluido el mexicano.

El Minuteman Project no es más que una basura social generada por la incapacidad del gobierno de los Estados Unidos (EEUU) de reconocer su co-responsabilidad del fenómeno migratorio. Ademas, este grupo es un síntoma de la pérdida de gobernabilidad del gobierno estadounidense ante sus ciudadanos, pues civiles armados violan las leyes del propio país que dicen defender.

Este inadmisible grupo de “patriotas” desde que salieron a luz en abril del presente año, ha generado violencia contra los migrantes, primero en la frontera de México con el estado de Arizona, después a Texas y luego California; en este último estado cuenta con la simpatía de Arnold Schwarzernegger. Es condenable la falta de acción por parte del gobierno federal de los EEUU de soportar estas conductas intolerantes y permitir que se implementen en sus fronteras. La Patrulla Fronteriza, el muro de Washington y los grandes avances tecnológicos, no lograron ni lograrán terminar con la migración, menos con los “cazamigrantes”.

Las soluciones son otras. Que se termine la corrupción e incapacidad de los gobiernos en todos sus niveles, tanto en México como en los demás países latinoamericanos. Que se mejoren las condiciones económicas mediante la implementación de proyectos de desarrollo. Realizar una revisión crítica de la falta de resultados del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Impulsar una legalización general que otorgue plenos derechos ciudadanos a los migrantes sin documentos que residen en los Estados Unidos. Posteriormente implementar un programa de trabajadores temporales que cuenten con la protección de las leyes laborales del país.

El gobierno federal tiene el deber y la responsabilidad única de parar esta lacra social que es el Minuteman. La comunidad internacional tiene que condenarlo con términos y acciones fuertes. No vamos a aceptar ni permitir jamás que se relacione la migración con el narcotráfico y menos con el terrorismo, porque estos son los pretextos que están usando los extremistas de derecha y el gobierno.

 

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