Servicio de Inmigración Torres. Un caso sin final
Por: Leoncio Vásquez Santos, Coordinador de Prensa y Propaganda
Ya pasaron dos años que el Servicio de Inmigración Torres, localizado en las ciudades de Selma y Dinuba, defraudó a más de 80 personas prometiéndoles una amnistía que muy pronto les iba a cambiar la vida arreglando sus papeles , pero el caso continúa hasta ahora. Con la idea de que sólo faltaba la firma del que era entonces Presidente, Bill Clinton, estas personas firmaron un contrato con el dueño del negocio, Gilberto Torres y pagaron entre $50 y $350 dólares cada uno para comenzar dicho proceso. Una año pasó, el Presidente cambió y de una amnistía no se escuchaba, fue cuando algunas de estas personas comenzaron a cuestionar y buscar apoyo para recuperar lo que pagaron a Torres, lo cual estaba claramente estipulado en el contrato que firmaron. El contrato, incluía una lista de responsabilidades que las dos partes se comprometían a realizar, incluyendo que si por alguna razón no se aprobaba la amnistía, se le iba a reembolsar a cada persona lo que había pagado.
Editorial: ¡Sí a los derechos políticos de los Mexicanos en el Extranjero!
Se asegura que hay más de 15 millones de mexicanos en el extranjero sin derechos políticos plenos, una cifra bastante significativa que no forma parte de la democracia que se presume que hay hoy en día en México. El que los mexicanos puedan gozar de sus derechos políticos aunque vivan en el extranjero es imprescindible ya que forma parte de los derechos humanos universales, además es un deber del gobierno otorgar este derecho para que los migrantes podamos participar ejerciendo nuestro voto e influenciando el diseño y la implementación de programas y políticas públicas que tienen que ver directa e indirectamente con los migrantes y no migrantes de nuestro país. Cada ser humano no debe de ser despojado de este derecho y responsabilidad cívica, inclusive los que participamos del fenómeno migratorio mundial, queremos ser parte activa de la formación de los mejores gobiernos, así como castigar a los malos gobiernos mediante nuestros sufragios.




