Editorial: La guerra arrogante y unilateral de George Bush
No celebramos el ataque a los Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001, al contrario ha sido condenado en los términos más enérgicos por nuestra organización y por millones de voces alrededor del mundo. Sin embargo este suceso desató una serie de consecuencias negativas al interior y exterior de Estados Unidos (EE.UU). Internamente, George W. Bush inició una campaña antinmigrante que incluye leyes más restrictivas y una persecución de inmigrantes por considerarnos “terroristas” y una amenaza a la seguridad nacional. Bajo estos argumentos, los derechos humanos de cientos de inmigrantes son violados diariamente.
Asismimo, fue después del 11 de Septiembre que Bush declaró la guerra al terrorismo ante el mundo diciendo: “quien no está con nosotros, está contra nosotros”. Esta posición de sentirse “el policía del mundo” es una muestra de la arrogancia y unilateralismo con el ha actuado en el pasado y pretende seguirlo haciendo, lo cual representa un peligro para toda la comunidad internacional y una violación flagrante del derecho internacional.




